domingo, 12 de octubre de 2008

Tiempo de navegar

Por Alma Caballero

Irrazonable juego de rechazos,
la distancia te ayuda a idealizar,
sin poder siquiera descifrar en tu presente,
lo que ha llegado y no has parado de buscar.

Por momentos dudo de la inteligencia,
por instantes me quiero retractar,
sólo para comprobar absorta lo absurdo del momento,
de saber que sí estuviera lejos te podrías acercar.

La incertidumbre y el dilema te llenan más que mis caricias,
envuelvo con tristeza las palabras que me das,
y mi voluntad a medias flaquea tras tus pasos,
reprochándome ofendida lo que no debió pasar.

La dificultad parece ser tu amiga de momento,
susurrando que la falta de complicaciones no te pueden ya llenar,
oscureciendo el universo de tus ojos y los míos,
destrozando así lo poco que podría cultivar.

Es por eso que ante tu inminente indiferencia,
consciente o inconciente he pensado en navegar,
no sabría si quizá para acercarte como otras olas ya lo han hecho,
o quizá sólo para observar tu imagen en mi corazón naufragar.

Y aunque el límite, tu límite, aún no se ha alcanzado
el saberlo desafiante me ha cortado libertad,
me ha segado la ilusión de conocerte,
me ha llenado de infinita soledad.

Mientras tanto sigo dudando de la aparente agudeza,
sí mi cercanía no has podido valorar,
por eso he preferido envolver con tristeza las palabras,
que sin duda de mi boca, nunca escucharás.

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