Por Alma Caballero
Trato de comprenderte y comprenderme,
intento acusarte y olvidarte;
quiero renunciar a tus caricias fascinantes,
trato de no amarte y no desearte.
Mis débiles palabras se suicidan,
tras intentos fallidos por adioses;
tus brutales desplantes me asesinan,
tras silencios ambiguos de dolores.
Trato de pensar en un porqué,
divago en el umbral de tus recuerdos;
palabras que no fueron para mí,
distantes me hieren en silencio.
Las lágrimas que anuncian tu partida,
diáfanas mueren en mis manos;
y el miedo que me da tu corazón,
me obliga a no luchar ya por tus pasos.
Siempre preferí no convocarte,
en vano traté de mantener tu lejanía,
mas tenías que arruinar mis argumentos,
tenías que acabar mi fantasía.
La imagen ilusoria de tu vida,
la sombra de tu cuerpo y de tu mente,
la vida que cubrías con tus razones,
de pronto me devuelven la salida.
Prefiero no tenerte entre mis brazos,
elijo renunciar a tu osadía,
a tu alma desafiante y atrevida,
elijo preparar mi desencanto.
Bien sabes la razón de mi partida,
tú mismo me la diste de antemano;
palabras que no fueron para mí,
silentes anunciaron... mi absurda despedida…
jueves, 23 de octubre de 2008
miércoles, 22 de octubre de 2008
Encounter
By Alma Caballero
Tougher than I thought,
much more tough…
after all this years, after all this silence,
after me…
Seeing you across that river,
in an unexpected place,
after all this years, after all this silence,
after me…
Ironical not coincidental,
the absurd of the destiny,
seems to laugh before my eyes,
seems to kill me one more time…
Silly words nervously emerge,
while we both try to hide the truth,
just because your surrounded by someone else,
while as always I’m still holding to myself…
But the blurry in your eyes told me everything,
every word I died to hear,
but the past behind our lives you cannot change it,
and the future of my time won’t needed you…
Because all I had to give you, sure I did,
through the years you hesitate about my soul,
even thought I wasn’t ready to commit,
think I prove you the infinity of my love…
And as that briefly moment comes to an end,
It seems easier to say good bye,
after all this years, after all this silence,
the only person who regrets just pass me by…
Tougher than I thought,
much more tough…
after all this years, after all this silence,
after me…
Seeing you across that river,
in an unexpected place,
after all this years, after all this silence,
after me…
Ironical not coincidental,
the absurd of the destiny,
seems to laugh before my eyes,
seems to kill me one more time…
Silly words nervously emerge,
while we both try to hide the truth,
just because your surrounded by someone else,
while as always I’m still holding to myself…
But the blurry in your eyes told me everything,
every word I died to hear,
but the past behind our lives you cannot change it,
and the future of my time won’t needed you…
Because all I had to give you, sure I did,
through the years you hesitate about my soul,
even thought I wasn’t ready to commit,
think I prove you the infinity of my love…
And as that briefly moment comes to an end,
It seems easier to say good bye,
after all this years, after all this silence,
the only person who regrets just pass me by…
domingo, 12 de octubre de 2008
Tiempo de navegar
Por Alma Caballero
Irrazonable juego de rechazos,
la distancia te ayuda a idealizar,
sin poder siquiera descifrar en tu presente,
lo que ha llegado y no has parado de buscar.
Por momentos dudo de la inteligencia,
por instantes me quiero retractar,
sólo para comprobar absorta lo absurdo del momento,
de saber que sí estuviera lejos te podrías acercar.
La incertidumbre y el dilema te llenan más que mis caricias,
envuelvo con tristeza las palabras que me das,
y mi voluntad a medias flaquea tras tus pasos,
reprochándome ofendida lo que no debió pasar.
La dificultad parece ser tu amiga de momento,
susurrando que la falta de complicaciones no te pueden ya llenar,
oscureciendo el universo de tus ojos y los míos,
destrozando así lo poco que podría cultivar.
Es por eso que ante tu inminente indiferencia,
consciente o inconciente he pensado en navegar,
no sabría si quizá para acercarte como otras olas ya lo han hecho,
o quizá sólo para observar tu imagen en mi corazón naufragar.
Y aunque el límite, tu límite, aún no se ha alcanzado
el saberlo desafiante me ha cortado libertad,
me ha segado la ilusión de conocerte,
me ha llenado de infinita soledad.
Mientras tanto sigo dudando de la aparente agudeza,
sí mi cercanía no has podido valorar,
por eso he preferido envolver con tristeza las palabras,
que sin duda de mi boca, nunca escucharás.
Irrazonable juego de rechazos,
la distancia te ayuda a idealizar,
sin poder siquiera descifrar en tu presente,
lo que ha llegado y no has parado de buscar.
Por momentos dudo de la inteligencia,
por instantes me quiero retractar,
sólo para comprobar absorta lo absurdo del momento,
de saber que sí estuviera lejos te podrías acercar.
La incertidumbre y el dilema te llenan más que mis caricias,
envuelvo con tristeza las palabras que me das,
y mi voluntad a medias flaquea tras tus pasos,
reprochándome ofendida lo que no debió pasar.
La dificultad parece ser tu amiga de momento,
susurrando que la falta de complicaciones no te pueden ya llenar,
oscureciendo el universo de tus ojos y los míos,
destrozando así lo poco que podría cultivar.
Es por eso que ante tu inminente indiferencia,
consciente o inconciente he pensado en navegar,
no sabría si quizá para acercarte como otras olas ya lo han hecho,
o quizá sólo para observar tu imagen en mi corazón naufragar.
Y aunque el límite, tu límite, aún no se ha alcanzado
el saberlo desafiante me ha cortado libertad,
me ha segado la ilusión de conocerte,
me ha llenado de infinita soledad.
Mientras tanto sigo dudando de la aparente agudeza,
sí mi cercanía no has podido valorar,
por eso he preferido envolver con tristeza las palabras,
que sin duda de mi boca, nunca escucharás.
jueves, 9 de octubre de 2008
Fantasía
Por Alma Caballero
De momento retorna a mi vida,
la pasión que he venido evitando,
aunque sea tan sólo una cara,
de las fases que envuelven la historia.
La piel que recubre tu cuerpo,
se disuelve de pronto en mis manos;
se fusiona el calor de mi cuerpo,
con la mente que sigo explorando.
En difusa obsesión te persigo,
sin lograr ni siquiera acercarme;
procurando en secreto dejar las barreras,
que me ayudan a no retenerte de más.
Con cuidado te sigo sintiendo,
y el sentido de estarte tocando,
me devuelve de pronto el deseo escondido,
de aquello que ya había olvidado.
Y las letras que pinto en tu espalda,
me parecen las más acertadas;
aunque son las que huyen furiosas,
cuando trato de atarlas en vano.
Movimientos que llenan mi espacio,
sonidos que moldean mi figura;
sensación suspendida en el aire,
por minutos me siento abstraída.
Pero no es sólo el sol en tus ojos,
ni las pecas que pintan tu espalda,
ni el placer exquisito en tus manos,
ni el calor infinito en tus labios.
Tampoco es el momento ni la noche,
no es amor, ni melancolía,
no es soledad, no es alegría,
ni la certeza de tu lejanía.
Quizá sea todo lo etéreo,
el deseo de saberte improbable,
lo que me hace callar de momento,
y tan sólo enfocarme en tu cuerpo.
Sin embargo aunque yo no lo quiera,
de momento retorna a mi vida,
la pasión que he venido evitando,
aunque sea tan sólo una cara,
de las fases que envuelven mi fantasía.
De momento retorna a mi vida,
la pasión que he venido evitando,
aunque sea tan sólo una cara,
de las fases que envuelven la historia.
La piel que recubre tu cuerpo,
se disuelve de pronto en mis manos;
se fusiona el calor de mi cuerpo,
con la mente que sigo explorando.
En difusa obsesión te persigo,
sin lograr ni siquiera acercarme;
procurando en secreto dejar las barreras,
que me ayudan a no retenerte de más.
Con cuidado te sigo sintiendo,
y el sentido de estarte tocando,
me devuelve de pronto el deseo escondido,
de aquello que ya había olvidado.
Y las letras que pinto en tu espalda,
me parecen las más acertadas;
aunque son las que huyen furiosas,
cuando trato de atarlas en vano.
Movimientos que llenan mi espacio,
sonidos que moldean mi figura;
sensación suspendida en el aire,
por minutos me siento abstraída.
Pero no es sólo el sol en tus ojos,
ni las pecas que pintan tu espalda,
ni el placer exquisito en tus manos,
ni el calor infinito en tus labios.
Tampoco es el momento ni la noche,
no es amor, ni melancolía,
no es soledad, no es alegría,
ni la certeza de tu lejanía.
Quizá sea todo lo etéreo,
el deseo de saberte improbable,
lo que me hace callar de momento,
y tan sólo enfocarme en tu cuerpo.
Sin embargo aunque yo no lo quiera,
de momento retorna a mi vida,
la pasión que he venido evitando,
aunque sea tan sólo una cara,
de las fases que envuelven mi fantasía.
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